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ROJAS, mi tierra de orígen
"No
es bueno vivir del pasado,
pero tampoco vale olvidarlo " .
Daniel Van Der Beken
Es así, sin vueltas. Cuando
alguien ha recorrido varias etapas de su vida, es válido hacer
un repaso, mirar lo bueno, lo ingrato, lo lindo, lo feo.
Dentro de éste balance, sin
dudas, la "patria chica" ocupa un sitial de privilegio, y mucho
más cuando hace tanto tiempo que ya no la habita.
Nací en Rojas, una comunidad
agrícola ganadera, ubicada en la estratégica zona norte de la
provincia de Buenos Aires.
Dicen los que saben que "el
mejor maíz del mundo está en la Argentina, y que el mejor maíz
del país está en esa zona", de allí la jerarquizada importancia
que posee.
La tierra del indiscutido
Ernesto Sábato, el mismo de "Sobre héroes y tumbas" y tantos
otros títulos que lo colocan entre los más notables del
universo.
Hasta pasamos por la misma e
histórica Escuela Nro. 1 "Domingo Faustino Sarmiento",
entiéndase con varios años de diferencia.
Allí tengo mi familia, allí
están los que ya no están... En Rojas también existen aquellos
entrañables amigos de la infancia, de los "picados" en la plaza
Rivadavia y en "los durmientes" entre tantos otros.
Los sueños, las
ilusiones.....aquellas noches de verano en la plaza y escuchar
los relatos de Osvaldo Caffarelli y Horacio García Blanco, sin
pensar que después serían amigos y maestros.
Ni qué hablar del ilustre
Ulises Barrera, un catedrático de aquellos.
Los comienzos en Chispa con
Juan, el "Negro" Correa que desde el cielo hoy me sigue
aconsejando....el paso por la Radiodifusora Rojas y el
aterrizaje en LT35 la radio de Pergamino, también en La Opinión,
como para seguir creciendo, tratando alimentar conocimientos,
para ser alguien el día de mañana.
Tampoco podré borrar de
mis recuerdos aquel viaje a Buenos Aires con el entrañable
amigo Manuel "Pocho" Raposo y Marita su compañera de toda
la vida.Aquel mediodía caluroso del verano del ´82 cuando
Juan Carlos "Tito" Lectoure (luego mi segundo padre) me
citó para ofrecerme el cargo de Jefe de Prensa y Relaciones
Públicas del legendario estadio de Corrientes y Bouchard.
Aquel encuentro me
cambió la vida y me enseñó un camino que aún hoy trato de
seguir.
Los años pasaron y el destino
quiso que hoy sea Gualeguaychú en la provincia de Entre Ríos,
en la mesopotamia argentina, mi nueva casa .
Aquí está Sonia mi compañera de
mis días, están Paloma y Alex, mis grandes amores, los nietos de
Nelly y Fernando.
Aquí están mi trabajo y mis
nuevos amigos.
El compromiso de ser un padre
ejemplar, que lucha por el futuro de los suyos, diciéndole hoy
más que nunca SÍ A LA VIDA NO A LAS PAPELERAS.
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